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a) Aprenda a reconocer los síntomas. Los jóvenes que fuman:
- Tosen más
- Se resfrían con más frecuencia
- Pierden más días de clase por enfermedad
- Alcanzan menor rendimiento deportivo
- Son más propensos a beber y usar otras drogas
- Gastan más
b) Tome la iniciativa. Hable con sus hijos, cuanto antes mejor:
- Empiece a discutir el tema del tabaco a los 5 ó 6 años y siga
hablando sobre el tema al menos hasta los 18
- Discuta los riesgos del fumar y explique claramente que la nicotina
del tabaco crea adicción, pero no lo enfoque exclusivamente en
el tema de salud
- Asegúrese que entienden también que el tabaco mancha los dientes
y la piel, produce mal aliento, envejece la piel, estropea la
ropa y sobre todo les hace gastar dinero que podrían usar para
comprar otras cosas
c) Dedique tiempo a sus hijos. Observe y pregunte:
- Entérese si sus amigos fuman
- Practique con ellos cómo decir que NO a alguien que les ofrece
un cigarrillo
- Enséñeles a entender cómo los anuncios y la propaganda del tabaco
trata de vender imágines falsas
- Si usted fuma, no lo haga cuando ellos estén presentes
- Nunca fume dentro de la casa
- Si está intentando dejar de fumar, explíqueles sus intenciones
y el porqué
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