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CANCER (1ª Parte)
INTRODUCCION
La salud es un regalo de Dios,
pero hay mucho que uno mismo puede hacer para
evitar la enfermedad. Sabemos que el estilo de
vida, nuestra conducta y la forma en que vivimos,
tiene mucha importancia en el desarrollo de algunas
enfermedades.
Un ejemplo es el cáncer. Aunque en el pasado
era una enfermedad misteriosa y poco tratable,
hoy día se sabe mucho más sobre
sus causas y cómo se produce.
El cáncer es una enfermedad que puede prevenirse
y también tratarse. Hay mucho que usted
puede hacer para evitarla.
¿QUÉ
ES EL CÁNCER?
El cáncer es una enfermedad
que produce alteraciones en algunas partes del
cuerpo. A veces no se nota nada a simple vista
porque el cáncer está afectando
sólo a órganos internos -como el
hígado o el cerebro. Otras veces, por el
contrario, se puede notar algo anormal en un hueso,
tocar algún bulto en un seno o ver algún
cambio de color en la piel.
Hoy se sabe que el cáncer
se puede prevenir. También en muchos casos
el cáncer tiene cura, sobre todo si se
pueden reconocer los signos al principio, cuando
el proceso está empezando. Es importante
aprender cómo intentar evitar el cáncer,
así como saber detectarlo. Hay mucho que
usted puede hacer para prevenir y curar el cáncer.
¿CÓMO
SE PRODUCE?
El cáncer ha sido un misterio
durante mucho tiempo, pero hoy se sabe mucho más
sobre sus causas y cómo se produce. Los
especialistas están convencidos de que
las causas del cáncer son múltiples
y que la mayoría de las veces es el resultado
de un proceso largo que tiene mucho que ver con
la forma en que vivimos.
El cáncer empieza cuando alguno de los
componentes del cuerpo crece de forma anormal,
ya sea, por ejemplo, los componentes de la sangre,
los huesos o los tejidos de la matriz. De esta
forma, esa parte enferma -que se llama tumor-
deja de responder al control del organismo y a
multiplicarse de forma descontrolada.
El problema comienza despacio y sólo en
una pequeña parte muy localizada de la
zona afectada. Con el paso del tiempo, ese defecto
que empezó muy pequeño y poco importante,
crece y aumenta de tamaño hasta que termina
por dañar otras zonas cercanas o, incluso,
alejadas del lugar donde se originó, produciendo
lo que se conoce como metástasis. En este
caso se trata de un tumor maligno o cáncer.
Los tumores benignos no son cáncer y cuando
se tratan suelen desaparecer y no dar complicaciones.
Como veremos más tarde, también
los tumores malignos pueden hoy tratarse y muchos
de ellos se curan total o parcialmente.
¿QUIÉN
LO PADECE?
El cáncer puede afectar
a cualquiera, pero dos de cada tres personas nunca
sufrirán de esta enfermedad. Se sabe que
el cáncer no es contagioso, no se puede
transmitir de una persona a otra por el estornudo,
la tos, los besos o el contacto físico.
Hay algunas personas que tienen
más posibilidades de desarrollar cáncer.
Se ha descubierto, por ejemplo, que los fumadores
tienen mucha más facilidad para desarrollar
cáncer de pulmón y otros tipos de
cáncer. También se sabe que los
rayos del sol pueden dar lugar a cáncer
de piel, que algunas sustancias químicas
que se utilizan en la industria producen cáncer
en humanos y que la alimentación juega
también un papel importante.
Los científicos han llegado
a la conclusión de que muchos de los casos
de cáncer están producidos por nuestra
propia conducta. Lo que comemos y cómo
preparamos nuestras comidas, el uso del tabaco
y el alcohol, las precauciones que tomamos para
protegernos del sol, el cuidado de nuestra propia
salud, etc. Esto es lo que se conoce también
como estilo de vida.
Este descubrimiento es muy importante
porque el estilo de vida es algo que nosotros
mismos podemos controlar. Es decir, que hay mucho
que nosotros mismos podemos hacer para evitar
que esta enfermedad nos afecte.
PREVENCIÓN
Aunque el cáncer casi siempre
está causado por una combinación
de factores, es importante recordar que el cáncer
se puede prevenir. Como dice el refrán,
es mejor prevenir que curar. Hay mucho que se
puede hacer y somos nosotros mismos los que tenemos
que tomar la iniciativa.
Aunque es imposible garantizar
a alguien que nunca va a padecer de cáncer,
uno mismo sí puede reducir las posibilidades
de sufrir esta enfermedad con su estilo de vida.
Es decir, se puede prevenir el cáncer evitando
lo que sabemos que lo produce. No sólo
eso, también podemos hacer cosas que nos
ayuden a protegernos.
Hoy se sabe que el uso de tabaco
y la alimentación inadecuada son los responsables
de la mayoría de los cánceres. El
comportamiento sexual, el alcohol y algunas de
las sustancias que se utilizan en la industria
son también importantes. Veamos más
despacio algunos de ellos.
TABACO
No hay duda, el tabaco causa cáncer.
Cada vez que uno enciende un cigarrillo, un puro,
una pipa o masca tabaco está aumentando
sus posibilidades de padecer cáncer.
En general, una persona que fuma un paquete de
cigarrillos al día tiene 10 veces más
posibilidades de desarrollar cáncer de
pulmón que alguien que no fuma. Los fumadores
tienen también más riesgo de padecer
cáncer de boca, garganta, páncreas,
vejiga y riñón. Las mujeres que
fuman pueden aumentar sus riesgos de cáncer
cervical.
Otros usos de tabaco son también
poco recomendables. El tabaco de mascar causa
lesiones en la boca y en la garganta que pueden
terminar en cáncer.
Hoy también se sabe que el humo del tabaco
puede aumentar el riesgo de padecer ciertas enfermedades
en personas que no fuman pero que viven o trabajan
en lugares donde hay humo de tabaco.
Por suerte, se ha podido averiguar que los riesgos
que tienen estas personas que utilizan tabaco
en alguna de sus formas empiezan a disminuir desde
el primer día en que dejan de usarlo.
ALIMENTACIÓN
El papel de la alimentación
en la aparición y protección del
cáncer es muy importante. Por un lado,
hay algunas sustancias en los alimentos que pueden
favorecer su aparición; por otro, se ha
demostrado que una alimentación sana puede
proteger contra el cáncer.
Algunos estudios han descubierto que las personas
que comen demasiada cantidad de grasas, mantecas
y productos animales y no siguen una dieta equilibrada
están menos protegidos contra ciertos tipos
de cáncer.
Por otra parte, cada día está más
claro que una alimentación abundante en
fibra, cereales, granos, vegetales y frutas puede
ayudar mucho a protegerse contra el cáncer.
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LOS ESPECIALISTAS
RECOMIENDAN:
- Intente disminuir la cantidad
de carne (cerdo, vaca pavo y pollo)
y productos animales (como queso,
fiambres y carnes frías,
huevos, mayonesa, salchichas, lengua,
tripas, sesos) en su dieta.
- Prepare sus comidas a partir de
legumbres (alubias, garbanzos, lentejas),
pastas (espaguetis, macarrones,
fideos), granos (arroz, maíz)
y cereales (trigo, centeno, avena).
Todos estos alimentos proporcionan
mucha de la energía que necesitamos
cada día y contienen sustancias
que protegen contra el cáncer.
- Recuerde comer al menos 3 piezas
de fruta y 2 raciones de ensalada
de vegetales (o su equivalente en
jugos) cada día. Estos alimentos
tienen una gran cantidad de fibra,
vitaminas y minerales que pueden
ayudar al organismo a luchar contra
muchas enfermedades y el cáncer.
- Procure consumir productos lácteos
bajos en grasa y colesterol, como
leche y yogur desnatados.
- Evite los alimentos ahumados y
conservados en sal y vinagre -como
el bacalao, carne seca y pepinillos
- Evite los fritos y procure no
añadir aceites, grasas y
mantecas en la preparación
de sus comidas.
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RAYOS DEL SOL
Incluso si el color natural de
la piel es moreno, demasiado sol la puede dañar
y producir lesiones que pueden terminar en cáncer.
Las personas que trabajan al aire libre, como
los agricultores o los trabajadores de la construcción,
deben tener especial cuidado y proteger su piel
durante las horas centrales del día. Los
niños pequeños tienen también
mayor peligro porque su piel es más sensible
que la de los mayores.
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PARA PREVENIR
EL CÁNCER DE PIEL:
- Procure no ponerse a pleno sol
entre las 10 de la mañana
y las 4 de la tarde.
- Utilice gafas de sol siempre que
esté en el exterior.
- Vista ropa que le cubra los brazos
y las piernas cuando vaya a pasar
el día al aire libre. No
se olvide del sombrero que le proteja
la cara y la nuca.
- Póngase crema protectora
del número 15 o más.
Las cremas y lociones protectoras
ayudan cuando se utilizan siguiendo
las indicaciones.
- Preste especial atención
a los niños, nunca los deje
a pleno sol y protéjalos
con las medidas que acabamos de
decir.
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ACTIVIDAD FÍSICA
Algunos estudios han encontrado
que las personas que llevan una vida activa y
realizan ejercicio de forma habitual tienen menos
posibilidades de padecer algunos tipos de cáncer.
Para llevar una vida activa, los especialistas
recomiendan caminar, correr o practicar algún
deporte por lo menos 30 minutos al día.
También es conveniente realizar actividades
al aire libre durante los fines de semana -como
pasear por el parque o el campo, ir a la montaña
o a la playa o limpiar el jardín o la yarda.
ALCOHOL
Todos sabemos que son muchos los
problemas que causa el tomar demasiado, otro de
ellos es el cáncer. Las personas que beben
demasiado alcohol tienen más posibilidades
de padecer cáncer de boca, garganta y tubo
digestivo.
El alcohol daña el hígado y puede
producir cáncer. Algunos especialistas
opinan que el alcohol puede aumentar también
los riesgos de desarrollar cáncer de seno.
Si bebe, hágalo con moderación -especialmente
si fuma- y no tome más de una o dos bebidas
alcohólicas al día.
SUSTANCIAS QUÍMICAS
Muchas de las sustancias que se
utilizan en la industria y la agricultura son
peligrosas y pueden producir cáncer. Algunos
ejemplos son los insecticidas, los asbestos o
el benceno. Los metales y el polvo que se respiran
en las minas y otras ocupaciones son también
ejemplos de sustancias que pueden dañar
el organismo.
Es importante que los trabajadores conozcan y
sigan las medidas de seguridad que haya en sus
lugares de trabajo, sobre todo si está
relacionado con sustancias peligrosas. Cuando
se utilizan productos químicos en el hogar,
es necesario seguir las instrucciones del fabricante
al pie de la letra, de esta forma evitaremos exponernos
a peligros innecesarios.
CUANTO MÁS PRONTO, MEJOR
Aunque la mejor estrategia para
evitar el cáncer es prevenir su aparición,
también la detección precoz puede
resultar un arma valiosa para evitar su desarrollo
o sus consecuencias. El cáncer tiene cura
en muchos casos, sobre todo si se descubre al
principio. Las posibilidades de descubrirlo a
tiempo son mayores si uno se cuida de acudir al
doctor de forma periódica y aprende a reconocer
los signos tempranos de cáncer.
Muchas veces su doctor puede reconocer los signos
antes de que usted note nada. Por eso es importante
que acuda a su médico de forma periódica,
incluso si se encuentra bien y no tiene ningún
problema de salud. Su doctor, de acuerdo con su
edad, su historia familiar y otros datos que tiene
en su archivo, sabe cómo buscar signos
tempranos que pudieran ser cáncer o llegar
a serlo si no se pone remedio.
También es importante que usted ponga algo
de su parte y aprenda a observar y reconocer cambios
que pudieran alertar sobre la presencia del problema.
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