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CAMINE CON NOSOTROS
CAMINAR ES UNA FORMA DE EJERCICIO QUE PUEDE AYUDARLE A MEJORAR
SU SALUD.
"CAMINE CON NOSOTROS" ES UNA PROPUESTA DEL PROGRAMA SALUD DEL CLUB NATACIÓN
JAÉN QUE LE INVITA A CAMINAR 30 MINUTOS DIARIOS, 5 DÍAS A LA SEMANA.
AQUÍ ENCONTRARÁ TODA LA INFORMACIÓN QUE NECESITA PARA PONERSE EN MARCHA.
¡BUENA SUERTE!
¡BUENA SALUD!
Los andaluces tenemos fama de ser alegres y saber disfrutar la vida, pero también
todos deberían saber que somos trabajadores y que cumplimos con nuestras obligaciones.
La mayoría de nosotros también apreciamos la salud. Algunas veces las enfermedades
llegan sin ninguna explicación, sin saber cómo, pero en muchas otras ocasiones
son el resultado de nuestra propia conducta. Por ejemplo, se sabe que el tabaco
produce enfermedades del corazón, cáncer y otros problemas de salud, sin embargo
hay muchísimas personas que siguen fumando.
Las enfermedades que más nos afectan son:
- Las del corazón y circulación de la sangre.
- El cáncer.
- La diabetes.
El ataque al corazón y el derrame cerebral son muy frecuentes hoy día y causan
muchas muertes en la comunidad.
LA MUJER Y LAS ENFERMEDADES DEL CORAZÓN
El ataque de corazón empieza a ser una de las principales causas de muerte
entre las mujeres mayores de 45 años. Aunque es cierto que este tipo de ataque
es más frecuente en hombres, las mujeres tienen muchas más posibilidades de
morir después de sufrirlo.
El ataque al corazón se produce cuando aparece algún problema en los pequeños
conductos que llevan la sangre al corazón. La falta de sangre puede hacer que
el corazón deje de funcionar de forma normal o que llegue a detenerse.
Los ataques y otras enfermedades que afectan al corazón y a la circulación de
la sangre son terribles porque la mayoría de las veces llegan sin avisar, cuando
uno menos se lo espera. Pero hoy día sabemos mucho más sobre este tipo de
enfermedades y por qué se producen.
Por ejemplo, se sabe que la mayoría de las veces los ataques al corazón y los
derrames cerebrales son la última consecuencia de un proceso largo que puede
empezar en la infancia. La razón por la que a una persona se le para el corazón
o tiene una hemorragia interna suele ser una obstrucción en las arterias por
las que circula la sangre, algo que empieza poco a poco y que tarda años
en aparecer.
Los científicos también han descubierto las razones por las que algunas personas
tienen más problemas con estas enfermedades. Los factores hereditarios
son muy importantes, si nuestros abuelos o padres padecieron del corazón tenemos
más riesgo de padecer nosotros también. La edad es otro factor que hay
que tener en cuenta. A más edad, más riesgo de desarrollar algún problema de
este tipo. Estas son cosas que nosotros no podemos cambiar, no tenemos control
sobre estos factores que nos ponen en mayor riesgo.
Pero se sabe también que nuestra propia conducta juega un papel muy importante
en las enfermedades del corazón, con la ventaja de que esto sí es algo que
nosotros mismos podemos controlar. La alimentación, el ejercicio y la actividad
física, el tabaco, el peso... pueden favorecer o evitar el desarrollo de estas
enfermedades, por eso es bueno informarse y saber qué hacer. Recuerde, es
mejor prevenir que lamentar, y hay mucho que usted puede hacer para prevenir
estas enfermedades.
CAMINAR PARA PREVENIR
El ejercicio y la actividad física tienen una relación muy estrecha
con las enfermedades del corazón. Muchos estudios han demostrado que las personas
que llevan una vida activa tienen menos ataques de corazón y menos problemas
con la circulación de la sangre. No sólo eso, se ha comprobado que el ejercicio
puede:
- Prevenir algunos tipos de cáncer.
- Prevenir y mejorar la diabetes.
- Prevenir que los huesos se debiliten y rompan.
- Reducir la tensión y el estrés.
- Ayudar a controla la depresión y la tristeza.
- Aumentar la energía y las ganas de vivir.
- Prevenir la obesidad y ayudar a mantener el peso.
Se ha descubierto también que para conseguir todos estos beneficios no hay
que ser un atleta profesional, cualquier persona puede aumentar la cantidad
de actividad física que realiza cada día y quizás prevenir algunas enfermedades.
Algunas personas tienen tiempo y energía para nadar durante horas o recorrer
largas distancias en bicicleta, estas personas realizan ejercicio intenso y,
posiblemente, obtienen muchos beneficios para su salud. Otras prefieren algo
más tranquilo o no tienen demasiado tiempo para esas cosas y deciden hacer algo
más simple, como caminar.
CAMINAR es una forma de actividad física que produce buenos beneficios para
la salud. No sólo eso, es fácil y casi todas las personas pueden hacerlo. Muchas
mujeres mayores de 50 años prefieren caminar a otro tipo de ejercicio porque:
- Se sienten más cómodas.
- Lo pueden hacer a la hora que más les interesa.
- No necesitan ningún equipo especial.
- No cuesta ningún dinero.
- Se puede hacer en compañía, con una amiga o un familiar.
Más de 40 millones de personas caminan cada día no sólo como entretenimiento,
sino como una forma de ejercicio ya que caminar:
- Fortalece los músculos.
- Mejora el funcionamiento del corazón y los pulmones.
- Despeja la mente.
- Quema energía.
PÓNGASE EN MARCHA
Caminar puede ser un modo de ponerse en forma y prevenir enfermedades. Muchas
personas ya caminan diariamente para ir al trabajo, llevar los niños al colegio
o hacer la compra, esta es una forma de ejercicio que les ayuda a mantenerse
en mejor forma. Pero si se quiere conseguir algo más hay que seguir algunas
reglas sencillas para aprovechar al máximo las ventajas de este tipo de actividad.
La distancia y la velocidad, el tiempo y la frecuencia con la que se repite,
todo ello son cosas que hay que tener en cuenta. Pero recuerde, empiece poco
a poco y luego intente que el caminar sea parte de su vida diaria.
Caminar despacio o a una velocidad de unos 3 kilómetros por hora, puede ser
beneficioso para las personas mayores de 70 años, para las que padecen algún
problema de corazón o están recuperándose de alguna enfermedad. Para las personas
sanas que no han llegado todavía a esas edades, los especialistas recomiendan
un ritmo algo más vivo, de alrededor de 6 kilómetros a la hora. Las personas
sanas pero inactivas -que pasan la mayor parte del día sentadas- pueden empezar
caminando 1'5 kilómetros diarios y aumentar luego progresivamente la velocidad
y la distancia.
El tiempo y las veces que se hace son cosas a tener también en cuenta a la hora
de pensar en caminar como algo beneficioso para la salud. Se ha comprobado que
caminando 30 minutos diarios ya se pueden conseguir buenos beneficios. Algunos
estudios han descubierto que las personas que caminan unos 15 kilómetros a la
semana pueden vivir más años y sentirse mejor.
Ahora se sabe también que esos 30 minutos se pueden acumular a lo largo del
día, es decir, 10 minutos ahora, 10 luego y otros 10 más tarde.
Nuestro consejo para las personas sin problemas de salud
de entre 50 y 60 años es que intenten caminar un mínimo de 3 kilómetros en media
hora, 5 días a la semana.
Las personas mayores de 70 años pueden buscar la velocidad y la distancia a
la que se encuentren más a gusto, pero sin sobrepasar los 6 kilómetros a la
hora. Este es un ritmo tranquilo que la mayoría de las personas puede conseguir
sin demasiado esfuerzo, pero recuerde que la clave del asunto es realizar esta
actividad de forma continua durante todo el año y toda la vida y observar la
respuesta de su cuerpo al esfuerzo. Recuerde: ¡SIN PRISA... PERO SIN PAUSA!
EL RITMO DEL CORAZÓN
Una manera de asegurarse que se está caminando al ritmo necesario para producir
un beneficio sin ocasionar ningún perjuicio es midiendo el pulso, es decir,
contando los latidos del corazón mientras camina. El pulso se puede medir de
forma sencilla en dos lugares:
- En el cuello. Coloque suavemente las yemas de los dedos índice, corazón
y anular en el cuello, a un lado de la garganta, e intente sentir el latido
de la sangre que pasa por esa zona.
- En la muñeca. Coloque los dedos índice y corazón de la mano derecha
en la parte externa de la muñeca izquierda, con la palma de la mano hacia
arriba. Si es zurdo, hágalo al contrario. Sin apretar, intente sentir los
latidos.
Una vez que se ha encontrado el pulso, cuente los latidos que siente en
15 segundos, para ello necesitará tener enfrente
un reloj con segundero y quizás caminar algo más
despacio mientras lo hace. Nuestra recomendación
es que camine a une velocidad que le permita contar
entre 18 y 30 latidos en esos 15 segundos, según
su edad. Consulte la tabla siguiente para saber
su número ideal y mídase el pulso una vez a mitad
del recorrido, y otra vez inmediatamente después
de terminar.
| PULSO IDEAL
SEGÚN LA EDAD (Caminando) |
| EDAD |
NÚMERO DE PULSACIONES
RECOMENDADAS EN 15 SEGUNDOS |
| 50 |
ENTRE 21 Y 30 |
| 55 |
ENTRE 20 Y 29 |
| 60 |
ENTRE 20 Y 28 |
| 65 |
ENTRE 19 Y 27 |
| 70 |
ENTRE 18 Y 26 |
| 75 |
ENTRE 18 Y 25 |
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