Inicio
Historia
Equipo de natación
Equipo de waterpolo
Equipo de triatlon
Trofeo C.N.J.
24 Horas de natación
Editorial
Boletín Nadando
Programa Salud
Andando
Foro
Tabaco o salud
Indice Alagua!
 Boletín de salud Volver al Programa Salud 

ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES (II)

LA TENSION ARTERIAL

Las paredes de las arterias y los vasos por los que circula la sangre tienen la propiedad de poder contraerse y estirarse. Cada vez que el corazón se contrae expulsa una cantidad de sangre que pasa a las arterias produciendo un cambio de presión en sus paredes, esto es lo que se conoce como tensión arterial.
Cuando, por alguna razón, la sangre no puede circular libremente, se produce un aumento de la presión en los vasos y la tensión arterial aumenta. Por el contrario, si los pequeños vasos encargados de controlar el paso de la sangre no funcionan como es debido, se produce un descenso de la tensión arterial.
La tensión arterial alta, o hipertensión, es un problema porque obliga al corazón a trabajar más duro. Al encontrar más resistencia, el corazón tiene que realizar más fuerza para mover la sangre por todo el organismo. Al mismo tiempo, las arterias estarán sometidas constantemente a mayor tensión perdiendo al final su elasticidad y flexibilidad. Todo esto puede dar lugar a ataque de corazón, derrame cerebral, enfermedad del riñón y aterosclerosis.
La presión arterial se puede medir de forma sencilla utilizando un aparato de tensión que determina dos cifras, una máxima y otra mínima. El número mayor es la presión que se produce cuando el corazón se contrae y hace salir toda la sangre que contiene (también se llama sistólica).

CIFRAS DE PRESION ARTERIAL EN LOS ADULTOS

  • Presión sistólica (mm/Hg)
    • Normal: menos de 140.
    • Ligeramente alta: entre 140 y 159.
    • Alta: 160 o más.
  • Presión diastólica (mm/Hg)
    • Normal: menos de 85.
    • Al límite: entre 85 y 89.
    • Ligeramente alta: entre 90 y 104.
    • Alta: entre 105 y 114. Muy alta: 115 o más

Las causas de la hipertensión no han podido todavía aclararse totalmente. La mayoría de las veces no se conoce el motivo, aunque algunos factores como el consumo excesivo de sal, el estrés, el tabaco, la falta de actividad física, el alcohol o el exceso de peso pudieran tener alguna relación con la hipertensión.
La edad, el sexo y la herencia son también elementos importantes. Los riesgos de desarrollar hipertensión aumentan con la edad de la persona. Se sabe también que los hombres son más propensos que las mujeres a padecer de tensión alta. Igualmente, los riesgos están aumentados en hijos de padres hipertensos.
La hipertensión es un problema que puede afectar a cualquiera. Es más, algunos estudios han demostrado que muchas de las personas que padecen de la tensión suelen tener más problemas porque no lo saben, porque se enteran demasiado tarde o porque no tienen información sobre lo que hacer. Hágase medir la tensión arterial en su próxima visita a un profesional de la salud.

TABACO

Las personas que fuman tienen más del doble de riesgo de sufrir un ataque al corazón que las que no fuman. Igualmente, los fumadores tienen más riesgos de muerte después de un ataque al corazón.
Estudios recientes han demostrado que la nicotina del tabaco aumenta la presión arterial y que el monóxido de carbono en el humo del cigarrillo penetra en la sangre y reduce la cantidad de oxígeno que llega a las distintas partes del organismo. También se ha comprobado que el tabaco hace que la sangre se espese y aumenten los riesgos de sufrir trombosis, embolias y otros accidentes vasculares.
Afortunadamente, desde el momento que una persona deja de fumar el organismo empieza a reparar los daños producidos por el tabaco, por eso lo mejor es dejar de fumar hoy mismo, y si no fuma, evitar empezar.

ACTIVIDAD FISICA

En 1992, la Asociación Americana del Corazón designó la inactividad física como un factor de riesgo en relación con la enfermedad coronaria. Recientes estudios han calculado que unas 250.000 de las muertes que ocurren anualmente en Estados Unidos, el 12% del total, son debidas a la falta de actividad física regular. De acuerdo con un artículo publicado en 1992, entre 35 y 50 millones de adultos están en peligro de desarrollar enfermedades cardíacas por causa de la falta de actividad física. Infinidad de estudios han demostrado que un programa regular de ejercicio aumenta la flexibilidad de las arterias, mejora la circulación de la sangre, disminuye el colesterol total, aumenta los niveles sanguíneos de HDL, el colesterol "bueno", facilita la disolución de coágulos sanguíneos y disminuye la presión de la sangre. Todo ello afecta favorablemente nuestro sistema cardiocirculatorio y estado de salud.
Los beneficios de la actividad física se empiezan a obtener desde el momento en que se inicia un programa de ejercicio o se aumenta la actividad física diaria. Cualquier edad es buena para empezar y, ahora sabemos, no es necesario ser un atleta olímpico para beneficiarse de las propiedades preventivas de una vida activa.
Desde el punto de vista de la salud, la actividad física de intensidad moderada puede aportar cuantiosos beneficios. La actividad física de intensidad moderada es toda actividad realizada a una intensidad equivalente a, por ejemplo, caminar a una velocidad de 3 a 4 millas (unos 5 kilómetros) por hora. Esto es alcanzable por la mayoría de los adultos sanos.
Otros estudios han admitido que cualquier actividad física que se haga durante el día puede ayudar a mejorar la forma y las funciones orgánicas. Así, ahora se afirma que, a falta de algo mejor, es aconsejable intentar acumular 30 minutos de actividad física a lo largo del día, aunque sean repartidos en pequeñas dosis: 10 minutos de bicicleta por la mañana, 10 de caminata al mediodía y 10 de carrera por la noche puede ser suficiente para muchos que, de otra forma, no consiguen ponerse en marcha.

PREVENCION

Las enfermedades del corazón pueden afectar a cualquiera, pero los especialistas han descubierto que este tipo de enfermedades pueden prevenirse y que hay mucho que se puede hacer para evitarlas.
Los infartos, ataques al corazón, anginas de pecho, trombosis, embolias y derrames cerebrales, las enfermedades cardiovasculares más frecuentes, son casi siempre el resultado de un proceso largo que poco a poco va afectando las venas y arterias por las que circula la sangre. Durante este tiempo, que puede empezar en la niñez, es muy posible que la persona afectada no se sienta enferma ni tenga molestias, aunque el problema está ahí y se hace más grave cada día. Por fin, cuando uno menos lo espera, el corazón se para o una arteria se rompe.
Las enfermedades congénitas del corazón son quizás las únicas de todas las mencionadas que no podemos prevenir, aunque sí tratar. Para el resto de las enfermedades cardiovasculares, la herencia de nuestros padres y abuelos, la propia edad y el sexo, es decir factores que nosotros no podemos cambiar, influyen en su desarrollo. Pero hay también otros elementos como el colesterol en sangre, la presión arterial, la actividad física o el uso de tabaco que tienen mucho que ver con las enfermedades del corazón y la circulación, con la diferencia de que estos sí dependen en gran medida de nosotros mismos.
Las personas que, por ejemplo, no fuman, pesan lo debido, hacen ejercicio y siguen una alimentación sana tienen menos posibilidades de padecer este tipo de enfermedades. En otras palabras, la forma en que vivimos y las cosas que hacemos pueden favorecer o prevenir las enfermedades del corazón y de la circulación de la sangre. Nunca es tarde para prevenir, infórmese y no deje su salud para mañana.

ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR (ECV)

- Cuestionario de autoevaluación 1 -
¿CONOCE SU CORAZÓN?

Las ECV suponen la principal causa de las defunciones en España V F
La mayoría de las ECV son de tipo hereditario V F
Las personas diabéticas tienen menos riesgos de sufrir ECV V F
Las arterias coronarias riegan la musculatura del corazón V F
La angina de pecho es una forma de enfermedad coronaria V F
El infarto se produce por obstrucción de las arterias coronarias V F
Las ECV afectan al corazón y a los vasos sanguíneos V F
La trombosis y la embolia son tipos de ECV que afectan la circulación del cerebro V F

 

- Cuestionario de autoevaluación 2 -
¿QUE CAUSA LAS ECV?

La mayoría de las ECV son adquiridas, se desarrollan a lo largo de la vida V F
La arteriosclerosis es el deterioro y endurecimiento de las arterias V F
El estilo de vida es un factor importante en relación con las ECV V F
Las ECV sólo afectan a los hombres V F
La presión arterial elevada aumenta los riesgos de ECV V F
No hay mucho que se pueda hacer para evitar un derrame cerebral V F

Las personas que viven o trabajan en lugares contaminados por el humo del tabaco tienen mayores riesgos de ECV

V F
El estrés es un factor a tener en cuenta en relación con la ECV V F

 

- Cuestionario de autoevaluación 3-
¿SABE COMO PREVENIR?

Los niños y los jóvenes no tienen que preocuparse por las ECV V F
Está en nuestras propias manos el prevenir las ECV V F
Un adulto debe intentar mantener su colesterol alrededor de los 300 mg/dl V F
Es imposible recuperarse después de haber fumado durante años V F
Es demasiado complicado determinar el colesterol en sangre y la presión arterial V F
Unas buenas cifras de tensión arterial para un adulto son 125/75 mm/Hg V F

La dieta, el peso corporal y la actividad física tienen mucha importancia en relación con las ECV

V F
Un buen ambiente laboral puede ayudar a disminuir ciertos riesgos de ECV V F
Los especialistas recomiendan un mínimo de 1 hora diaria de actividad física intensa para prevenir las ECV V F
Las ECV sólo afectan a personas mayores de 50 años V F
 
  © Club Natación Jaén 2002. Todos los derechos reservados
Diseño y contenido: webmaster@cnjaen.es