Nº 17: FELICES NAVIDADES, ¡DE VERDAD!
DÍAS DE VINO Y ROSAS ... Y CONSUMO
En estos días que se nos avecinan, los villancicos y las vacaciones, las fiestas nos sumergirán en la vorágine de las compras. Con la extraordinaria en el bolsillo y los brazos abiertos de par en par, los consumidores nos lanzamos a la caza y captura de lo que nos pongan por delante. Comercios, hipers y multinacionales nos hacen víctimas de un ambiente de competencia tal, que el simple hecho de comprar se ha convertido en una ciencia de la que la mayoría de nosotros no se ha percatado aún.
En los locales comerciales, nuestros pasos están matemáticamente dirigidos y nuestros sentidos estudiosamente estimulados, lo que les facilita el control de los clientes de principio a fin.
La misión del comerciante es exponernos a toda una extensa gama de artículos. En las grandes superficies, primero nos atrae con campañas de artículos a precios excepcionales. Una vez allí, sus estudios sobre los modos de comportamiento de los consumidores hace el resto, y acabamos llenando los carros de compra con objetos y productos que ni por asomo habíamos previsto adquirir al entrar en el edificio. Casi ninguno de primera necesidad y muchos de ellos de escasa utilidad y superfluos.
El resultado de todo esto, unido a la TV y las propagandas, es que el consumidor se encuentra a merced de propios y extraños. Nuestro poder de decisión se está reduciendo a niveles insospechados. Por si esto fuera poco, las tarjetas de compra no sólo facilitan el pago de nuestras adquisiciones. A través de esos pedazos de plástico, los vendedores nos pueden tener en sus manos. No sólo pueden enterarse de nuestras preferencias culinarias, musicales o nuestra talla, sino que cada vez que pagamos con la sencilla tarjeta les facilitamos los datos necesarios para saber qué día recibimos nuestra paga, cuántos miembros hay en la familia, dónde pasamos nuestras vacaciones o, por ejemplo, si seguimos algún tipo de dieta o nos interesan los temas ecológicos. Con toda esa información están en disposición de tentarnos donde más nos duele, ofertarnos determinados productos en ciertos días, informarnos sobre especiales de nuestro específico interés u ofrecernos los artículos que nos gustan. Todo esto, sobre todo en alimentación, puede condicionar nuestra economía y nuestra salud.
Quizá un poco de conciencia por nuestra parte a la hora de elegir nuestras compras, ayude a conservar opciones acordes con nuestros gustos e intereses.
CARNES
PAVO. Originario de América, el pavo es otro símbolo de nuestra Navidad. Es la carne más sana que puedes poner en tu mesa. 100 gramos de pechuga sin piel contienen menos de 1 gr. de grasa, sólo 135 calorías, es una excelente fuente de proteínas y vitamina B6, B12, niacina y fósforo. También contiene considerables cantidades de hierro, zinc, magnesio y riboflavina. En el pavo, como en el pollo, casi toda la grasa se encuentra en la piel, por eso al cocinarlo es mejor dejársela para que la carne se mantenga jugosa y tierna, pero es conveniente quitársela antes de comerlo. Si lo compras fresco tendrás que cocinarlo antes de 2 ó 3 días, en caso contrario hay que congelarlo. Antes de meterlo en el frigorífico asegúrate de extraerle las vísceras -y cocinarlas en menos de 24 horas- y colocarlo de forma que sus jugos no se derramen sobre otros alimentos. La mejor forma de prepararlo es al horno. Otra solución es hacer filetes la pechuga y la carne blanca- que contiene menos grasa- para hacerla a la plancha y guisar el resto con alguna salsa. En ambos casos no es necesario añadir aceite para aprovechar así sus cualidades nutricionales.
CORDERO. Sus propiedades nutricionales dependen del corte elegido, pero en general el lomo y las costillas son más tiernos y contienen más grasa -hasta un 50% de las calorías- que las zonas donde el músculo trabaja más como las patas. El cordero fresco presenta una carne firme, de color rojo- rosado, de huesos rojizos en las articulaciones y con una grasa blanca cremosa. Consérvalo en la parte más alta del frigorífico, en su envoltura original y por un máximo de 4 ó 5 días. Antes de cocinarlo recorta toda la grasa externa y esa especie de pellejo blanco que lo recubre para evitar que la carne se contraiga y retuerza durante el calentamiento. El horno o la plancha y la adición de hierbas aromáticas para suavizar su fuerte sabor son los dos métodos que producen más sabrosos resultados, en ningún caso tienes que añadir aceite.
PATO. Su preparación es más laboriosa que la del pollo o el pavo y tiene un sabor más sofisticado. Los patos tienen, además, una cavidad torácica más grande con lo que su proporción carne-huesos es menor. Otro inconveniente del pato es que contiene más grasa que las otras aves citadas, 100 gramos suponen unas 200 calorías de las que más del 50% son de procedencia grasa (con la piel esa proporción puede llegar al 75%). Esta gran cantidad de grasa puede darle un sabor demasiado aceitoso si no se toman precauciones o, lo que es peor, ocasionar un incendio en tu cocina. Para evitar ambas cosas hay que quitar toda la grasa visible antes del cocinado, cosa complicada porque la mayoría está bajo la piel en lugares escondidos. Los patos más apreciados y sabrosos tienen sólo unas 8 semanas o menos y no pesan más de 1 ó 2 kilos. Ingredientes tan variados como naranja, miel, cebolla, manzana, ajo o jerez pueden ayudar a realzar su sabor, pero como ya insinuamos, es mejor que para prepararlo sigas una receta en algún buen libro de cocina.
Aquí tienes una tabla que puede darte información adicional
COMPOSICIÓN NUTRICIONAL POR 100 GR. |
|
PAVO
(sin piel) |
CORDERO |
PATO
(sin piel) |
Calorías |
135 |
191 |
201 |
Grasa (gr) |
1 |
8 |
11 |
Proteínas (gr) |
30 |
28 |
23 |
Carbohidratos (gr) |
0 |
0 |
0 |
Fibra (gr) |
0 |
0 |
0 |
Colesterol (mg) |
83 |
89 |
89 |
Sodio (mg) |
53 |
68 |
65 |
Fósforo (mg) |
224 |
206 |
203 |
Hierro (mg) |
2 |
2 |
3 |
Vit. B12 (mcg) |
0.4 |
3 |
0.4 |
Niacina (mcg) |
7 |
6 |
5 |
PESCADOS Y MARISCOS
CAVIAR. Es en Navidad cuando el público más lo solicita. El caviar, además de ser un exquisito manjar; tiene algunas buenas propiedades nutricionales. Y a sea el "real" extraído del esturión -del Volga a ser posible- o el más económico procedente del salmón y otros peces semejantes, el caviar es rico en proteínas: 4 gramos por cucharada. Esa misma cantidad contiene sólo 40 calorías, una enorme cantidad de vitamina B12 -el 100% de la recomendación diaria-, vit. A y hierro, calcio, potasio y fósforo. Aunque estas propiedades son compartidas por cualquier tipo el de esturión tiene un sabor, textura, color... y precio que marcan la diferencia. El contenido graso del caviar es moderado, con 2 gramos por cucharada, y proporciona algo del famoso aceite omega-3 -que evita el depósito de colesterol en las arterias. Si consigues auténtico caviar fresco elige el que diga "malossol" (que en ruso significa ligeramente salado) y que contiene sólo un 4% de sal como conservante, es decir; unos 240-300 miligramos de sal por cucharada. Como habrás sospechado, el mayor problema que tiene este sabroso aperitivo es su contenido en sal, el tipo más económico puede llegar a tener hasta 700 miligramos por cucharada.
SALMÓN. Uno de los pescados más deliciosos. Como es bien sabido, los salmones jóvenes, o esguines, pasan los dos primeros años de su vida en los ríos, siguen su crecimiento en las aguas frías de los océanos y finalmente remontan de nuevo los ríos para poner sus huevos cerca del nacimiento, en diciembre. Su color varía dependiendo de la temperatura de las aguas donde vive, desde el ligeramente rosado hasta el más oscuro y casi anaranjado. Esto y su contenido graso, que es también diferente según las variedades, condiciona su textura y sabor- El salmón tiene una gran riqueza en aceite omega-3 y es además rico en vitamina B12 (llegando a proporcionar nada menos que el 300% de las recomendaciones diarias), vitamina B6, riboflavina, tiamina, hierro, magnesio y potasio. En el mercado, como con cualquier alimento fresco, utiliza los sentidos. Aparte del color, que ya hemos dicho que puede variar, el olor y el aspecto de los ojos y la piel pueden decir mucho de su frescura, por eso es mejor pedir que corten la cantidad que queramos de uno que conserve la cabeza. El horno o la plancha y las hierbas o las salsas son las alternativas más apropiadas para conservar sus propiedades en la preparación.
GAMBAS Y LANGOSTINOS. Existen más de 300 variedades con diferentes colores y tamaños. Las especies que se cogen en nuestras aguas cálidas del mediterráneo o en las más frías del norte pueden ser rosadas, rojas, marrones, atigradas o casi blancas. Aunque las diferencias en sabor son difíciles de notar, algunas especies son más apreciadas que otras y ello, además del tamaño, condiciona el precio de mercado. En cualquier caso, ya sea el exclusivo y jugoso gambón de Almería a la plancha o el delicioso langostino cocido de Huelva, la experiencia puede transportarte al otro mundo. Una característica de este tipo de mariscos es su bajo contenido en grasa y calorías, la mala noticia es su alto contenido en colesterol.
Otra tabla:
CONTENIDO NUTRICIONAL DE ALGUNOS PESCADOS Y MARISCOS (100 GRAMOS) |
|
Calorías |
Grasa (gr) |
Proteínas (gr) |
Colesterol (mg) |
Almejas |
148 |
2 |
26 |
67 |
Bacalao |
105 |
1 |
14 |
55 |
Calamar |
65 |
4 |
9 |
230 |
Cangrejo |
100 |
2 |
14 |
60-100 |
Langosta |
98 |
<1 |
21 |
72 |
Mejillón |
90 |
5 |
17 |
56 |
Ostras |
137 |
5 |
6 |
109 |
DULCE NAVIDAD
No hay días más dulces que los de Navidad, millones de kilos de productos navideños se consumen entre diciembre y enero. Ya no son sólo los mantecados, turrones y mazapanes, sino todo tipo de dulcecitos y golosinas que nos hacen la boca agua y que, como a nadie le amarga un dulce, se convierten en el desayuno, el postre y la merienda de niños y mayores. Como el aspecto nutricional está cada vez más de moda, los fabricantes y simpatizantes van a repetirnos una y otra vez que estos productos están elaborados con, y esta es una de sus frases favoritas, INGREDIENTES NATURALES. Esto es cierto, pero no nos dejemos confundir, eso significa que no contienen productos artificiales y sólo eso. También el jamón serrano o el flan de huevo son productos naturales, pero eso no les quita las calorías, las grasas saturadas y el colesterol. Pero vayamos por partes:
El TURRÓN es una mezcla de almendras, azúcar y miel, todos ellos naturales, pero que hacen que más de la mitad de las calorías en 100 gramos de turrón sean de origen graso (lo ideal sería entre un 25 y un 30%). Aunque sólo un pequeño porcentaje de esas grasas son saturadas -que, como sabemos, contribuyen a la formación de colesterol en el organismo- sí es cierto que por ser el aceite de la almendra no contiene en sí ningún colesterol porque es de origen vegetal. Pero las 564 calorías de 100 gramos de turrón lo convierten en una bomba. Comiendo un par de trocitos por la mañana y otro par por la noche acumularíamos en unas horas la misma energía de 3 kilos de espinacas, 1’5 kilos de naranjas o más de 1 litro de leche desnatada. Eso significa que para quemar esas calorías extras tendríamos que correr sin parar durante unas dos horas o nadar continuamente durante unos 110 minutos.
Con el MAZAPÁN ocurre algo parecido, 100 gramos contienen unas 500 calorías de las que el 36% son de origen graso, 6% de proteínas y el otro 58% procede del azúcar, es decir, no aportan ningún tipo de nutriente.
Los POLVORONES Y MANTECADOS son, nunca mejor dicho, harina de otro costal. Se fabrican a base de harina, azúcar y manteca de cerdo. Con ello, no sólo las calorías se multiplican, sino que la grasa animal les añade una buena cantidad de colesterol.
VINOS. Más de 100 millones de botellas de vinos espumosos, lo que supone una buena cantidad por barba al descontar niños y no bebedores, consumiremos los españoles en estos días de Navidad. La mayoría será cava producido a partir de uva blanca. El proceso de elaboración del cava español dura unos nueve meses, pero es frecuente mantenerlo durante uno o varios años. La técnica se conoce como "doble fermentación", la primera en cubas de acero y la segunda en la propia botella, y el resultado es un vino de color pálido, de aroma fresco y de sabor afrutado. El contenido en azúcares les dará más o menos dulzor, desde el "Extra Brut" o "Brut Nature" con 6 gramos de azúcar por litro, hasta el "Brut con 15 gr/l, "Extra Seco" con 17-35 gr/l, "Seco" con 17-35 gr/l, "Semi-Seco con 33 a 50 gr/l o el "Dulce" con hasta 50 gramos de azúcar por litro. La cantidad de alcohol de estos cavas oscila entre el 10.8% y el 12.8%, el doble que la cerveza normal -entre 4% y 5.5%-, el mismo que los vinos y mucho menos que los alcoholes duros como el vodka o la ginebra, que pueden tener entre el 40% y el 50%.
Aunque, efectivamente, por su contenido carbónico estos vinos son popularmente llamados el bicarbonato de los ricos, recuerda su proporción de alcohol y tómatelo con calma.
LAS FIESTAS DE LOS NIÑOS
En esta época del año, cuando empleamos todo lo que podemos y más en juguetes, está bien examinar algunas ideas sobre lo que sabemos acerca de las necesidades de los niños y explotar su mundo y sus ideas. Los juegos apropiados estimulan su curiosidad v su imaginación al mismo tiempo que van fortaleciendo su autoestima y confianza y promoviendo sus relaciones sociales. Otras cualidades como coordinación, destreza, fuerza o desarrollo del lenguaje también pueden estar en el blanco de juegos educativos y divertidos. El juguete puede ser una ayuda que facilite todo estos procesos o, por el contrario, promover pasividad e impulsividad. Todos queremos dar a nuestros niños lo mejor, pero la elección del juguete debería de ser un proceso más cuidadoso que el simple capricho o el mero precio. Efectivamente, la elección no es sencilla, sobre todo porque las tiendas están repletas de artículos que prometen de todo, desde horas de divertimento hasta milagros educativos, o la propaganda se fija en las mentes de los niños y a menudo, lo único que se desea es copiar al vecino o al amigo.
Luego los resultados pueden ser patéticos porque el juguete es ignorado, es motivo de discusiones y disgustos o produce aburrimiento. Aunque son muchos los factores de los que dependerá el resultado de nuestra elección, no está de más recordar los avisos de los expertos. Videojuegos, vídeos, radiocasetes portátiles u ordenadores son ejemplos de actividades que promueven pasividad, obsesión e impulsividad; el niño se sienta durante horas pegado a la pantalla o a los auriculares jugando en solitario, sin ningún tipo de interacción con los demás y sin ningún tipo de estímulo crítico ni creativo.
Niños que han crecido con nintendos y game-gears tienen problemas para encontrar un rato de calma y relajación, además de que el pulsar un botón o depender de una batería no enseña demasiado de uno mismo.
Juguetes como pistolas y cuchillos o los héroes armados hasta los dientes aumentan, como es fácil suponer, la violencia y, con la ayuda de los programas de la televisión, bloquean el desarrollo de la capacidad de argumentación para resolver los problemas pacíficamente. Otras críticas se relacionan con el papel de los juguetes en la promoción de actitudes sexistas y machistas. Algo que parece evidente también es no dar juguetes que contengan, o de los que puedan extraerse, pequeñas piezas a niños menores de tres años y desconsiderar la opción de los juguetes que disparan algún objeto o que tienen alguna superficie cortante.
Educadores que estudian el comportamiento aseguran que la actividad favorita de cualquier niño está relacionada con cosas que ni siquiera son consideradas juguetes, cosas que pueden ser manipuladas y cambiadas indefinidamente, que parezcan diferentes cada vez. Un ejemplo son los clásicos bloques de madera o los nuevos legos y compañía con los que se pueden crear coches, animales, edificios, maquinaria... y que pueden ser ampliados con nuevas piezas cada Navidad, lo que quita muchos quebraderos de cabeza. El viejo Mecano ha sido recuperado con sus increíbles posibilidades así como el Monopoli. Tampoco olvides los deportes. Los Play-mobil son perfectos para completar los juegos de construcción y dan a los pequeños la oportunidad de mantener diálogos que los ayuden a desarrollar el lenguaje. Todos ellos requieren el uso de la imaginación, la creatividad y la improvisación. Otra posibilidad son los materiales naturales como la arcilla, los recortables de papel, los juegos con herramientas ligeras para cortar y pegar madera o cartones, los útiles para pintar y dibujar, la plastilina y, en general, todo lo que puede encontrarse en papelerías y bricolage y que tan olvidados tenemos a pesar de que suponen una excelente y barata alternativa. También es opinión generalizada que los niños disfrutan más con cosas reales como utensilios de cocina, cajas vacías, ropa usada, zapatos fuera de moda... todo lo que proviene de los adultos y que tenemos escondido en un armario sin saber qué hacer y que puede empaquetarse y envolverse como un regalo más.
Como vemos, las alternativas van más allá del juguete de moda pero para poder aprovecharlas quizás haya que pensar que un "no" a tiempo puede ser más educativo que cualquier juguete.
EN LÍNEA CON LAS FIESTAS
No hay mucho que se pueda hacer en días como los que se avecinan, pero recuerda, sólo son necesarias unas 500 calorías diarias en exceso –lo que hay en un mantecado y una copita- para ganar medio kilo a la semana. Si quieres olvidarte de todo y disfrutar a tope desde mediados de diciembre hasta después de Reyes, no te extrañe acabar con tres o cuatro kilos de más. Si, por el contrario, no estás interesado-a en tener luego que sudar para perder lo ganado, aquí tienes algunos consejos:
- Intenta no ir con hambre cuando salgas a cenar fuera o invitado a casa de alguien, un aperitivo de fruta o yogur desnatado antes de salir controlará tu apetito y tu ingesta.
- No olvides que el alcohol aporta 7 calorías por gramo. Una lata de cerveza contiene unos 12 gramos de alcohol, lo mismo que una copita de vino. El alcohol duro, como la ginebra o el coñac, puede contener cuatro veces más.
- Aprovecha los días en casa para controlar tu dieta, así podrás ser más flexible cuando estés fuera.
- Procura incluir siempre en tus menús una generosa cantidad de vegetales, mejor si se toman al principio.
- No prepares una bandeja permanente con los dulces navideños, saca lo necesario cada vez.
- Recapacita sobre la importancia de la comida tradicional en estos días, pero decide qué alimentos prefieres y no te dejes influir demasiado por el ambiente.
- Programa un mínimo de media hora de actividad física diaria para compensar los inevitables excesos.
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