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ESPECIAL MANUAL DE VERANO
Sea cual sea el propósito de tus vacaciones,
esta GUÍA DE VERANO quiere ayudarte a que
pases un tiempo feliz y sin sobresaltos.
Si vas al campo, a la playa, a la montaña
o, si decides quedarte en la ciudad, las condiciones
especiales de estos meses te pueden poner en situaciones
comprometidas.
Aspectos cotidianos de estas fechas como tomar
el sol, hacer ejercicio, alimentarnos, o estar
en contacto con el medio ambiente propio de la
estación, deben ser motivo de disfrute
y nunca causa de nuevos problemas.
Disfruta con el PROGRAMA SALUD DEL CLUB NATACIÓN
JAÉN de estos dias de descanso que tanto
has esperado. Los siguientes consejos te pueden
ayudar a conseguirlo.
BAJO EL SOL
Uno de los objetivos del verano es tostarse todo
lo posible y cuanto antes. Acostumbramos a relacionar
la piel morena con el buen aspecto y la salud,
pero el bronceado es engañoso.
La sobre-exposición a los rayos solares
daña la piel y acelera su envejecimiento
al destruir las fibras elásticas que la
mantienen tersa y joven. Una prueba de ello es
que el sol estimula la producción de melanina,
la única defensa del organismo contra los
rayos ultravioleta. Cuando la piel se quema es
porque esa respuesta natural ha sido insuficiente
y el mecanismo de defensa ha sido incapaz de evitar
el daño. Y no debemos olvidar que los efectos
de la luz ultravioleta del sol son acumulativos
aún cuando no llegue a quemarse la piel,
con lo cual los riesgos de padecer alguna complicación
seria en el futuro aumentan.
El sol emite tres tipos de rayos ultravioleta:
UVB, UVC y UVA. La mayor parte de los UVB y UVC
es absorbida por la capa de ozono de la atmósfera,
siendo los UVA los que con más facilidad
alcanzan la superficie terrestre. Hasta no hace
mucho se creía que sólo los UVB
podían llegar a producir cáncer
de piel y cataratas oculares, y por eso las cremas
sólo eran efectivas ante estos rayos. Ahora
se sabe que efectivamente, los UVB son los causantes
de las quemaduras solares en la superficie de
la piel, pero los UVA, aunque no la queman, penetran
a capas más profundas afectando más
a las fibras elásticas y a los melanocitos,
precisamente, las células que se vuelven
cancerosas.
La luz directa del sol puede ser insana y peligrosa
si no tomamos algunas precauciones.
Sea cual sea tu edad o la pigmentación
de tu piel, tanto en la playa como en la montaña:
- Desconfía de los días nublados
y brumosos, los rayos siguen estando ahí.
- Incluye un sombrero como parte de tu vestimenta
en las horas de luz.
- Evita la exposición directa entre las
11 y las 16 horas.
- Utiliza rutinariamente cremas protectoras
de al menos un factor de protección solar
(FPS) del nº 15, y a ser posible que protejan
de los rayos UVB y UVA.
- Usa gafas de sol con filtro UV.
- Viste ropa que al menos te cubra los hombros
y parte de los brazos.
- Ten especial cuidado con los bebés
y los niños, nunca dejes que se quemen.
SOBRE EL AGUA
Aunque se haya estado practicando en piscina
durante el invierno, el verano invita a zambullirse
en el mar, pantanos, ríos y lagos donde
las medidas de precaución son algo diferentes.
En la natación como en cualquier otro
tipo de ejercicio, es conveniente dejar pasar
más de dos horas desde que se hizo la última
comida, aunque el popular corte de digestión
que tanto nos ha preocupado es un mito sin sentido.
Por el contrario, la mayoría de los ahogamientos
están relacionados con el alcohol. La cerveza
es un potente diurético que, unido al calor,
puede llevar a una rápida deshidratación
que producen mareos, náuseas y letargia,
síntomas muy peligrosos en el agua.
RECUERDA LO SIGUIENTE:
- Nunca salgas solo para nadar o bucear.
- Antes de tirarte al agua, observa si está
demasiada fría o más agitada de
lo que parece, sopesa tus posibilidades.
- Si es un sitio nuevo para ti, pregunta a alguien
del lugar sobre la seguridad y contaminación
de esas aguas.
- Si te apetece nadar un buen rato, hazlo en
sentido paralelo a la orilla en lugar de ir
hacia dentro.
- Las corrientes de agua pueden existir incluso
en aguas calmadas pero pueden descubrirse por
el color distinto de esas zonas. Si te encuentras
en medio de una corriente, no pierdas la calma,
nada en el mismo sentido de las aguas pero ve
tomando poco a poco una dirección oblicua
hasta salir de ella.
- Si estás en una situación comprometida,
pide ayuda y conserva energía y la calma.
PON EL VERANO EN TU MESA
Es una buena época para aprovechar las
oportunidades nutritivas que nos ofrecen productos
típicos del verano, aunque con cuidado,
si no queremos acabarlo con unos insidiosos kilos
de más. También podemos evitar situaciones
comprometidas como la deshidratación, el
agotamiento, e incluso la intoxicación.
El cambio de clima, actividad, horario y domicilio
van a variar también nuestros requerimientos
nutricionales, obligándonos a programar
un menú con arreglo a las nuevas circunstancias.
Sin perder de vista que una dieta baja en grasas
y rica en cereales y grano y en verduras y frutas,
es la base de una buena alimentación, las
siguientes ideas nos pueden evitar muchos problemas:
- El aporte líquido va a ser indispensable,
fuérzate a beber agua, sobre todo si
haces alguna actividad física. Los niños
y los ancianos son especialmente sensibles a
la falta de líquidos. Ofréceles
agua constantemente.
- Las frutas y verduras frescas van a
ser un buen complemento para mantener tu cuerpo
bien hidratado y nutrido. Inclúyelas
en todas las comidas.
- Los gazpachos y sopas frías
son ricos en vitaminas y minerales y bajos en
calorías. Piensa en ellos como una buena
alternativa.
- Evita las carnes grasas y las comidas muy
elaboradas; no nos van a ayudar con las altas
temperaturas. Programa comidas ligeras
y refrescantes.
- Para los niños, un buen desayuno
basado en pan o cereales, leche o yogur y frutas
y zumos va a ser indispensable para ayudarlos
a disfrutar de los juegos y el baño de
la mañana.
- Los productos "light", "sin
grasa" o "sin azúcar",
nos van a ayudar a contrarrestar los excesos.
- Si no tienes especiales requerimientos (entrenamiento
deportivo intenso, trabajo físico pesado,
etc.), haz sólo una comida fuerte
al día. Soluciona la otra toma con sandwiches
vegetales, ensaladas, yogur o leche desnatados
y frutas.
- SI SALES A COMER FUERA, opta siempre
por el plato único; ordena pescados en
lugar de carnes; elige guarniciones de verduras
en lugar de salsas o mayonesas; evita los quesos,
los patés y las mantequillas; pide las
salsas y aliños en un recipiente aparte;
a los postres, disfruta de la rica fruta fresca
de verano y, si no es posible, comparte la tarta
o el helado con el compañero o compañera
de mesa.
- Recuerda que el alcohol, además
de peligroso, proporciona un elevado aporte
de calorías.
EJERCICIO
El que el verano sea un tiempo de descanso no
significa que tengamos que pasarnos las vacaciones
tumbados. Organizando alguna actividad física
diaria podremos disfrutar más y sentirnos
con más energía. El verano es también
el momento ideal para aquellos que desean escapar
definitivamente de una vida sedentaria.
Tanto si eres un deportista habitual como si
no, el tiempo de vacaciones es un buen momento
para programar algo que te haga romper con la
rutina del entrenamiento, disfrutar de unas horas
con la familia o los amigos o, simplemente, sentirte
físicamente activo.
El ejercicio, como cualquier otra cosa, necesita
planificación. Si es algo nuevo para ti
o llevas años sin "ejercerlo",
sigue los pasos que explicamos a continuación.
Ello te ayudará a empezar y, lo que es
más importante, a continuar.
- Empieza por marcarte objetivos realistas,
algo que puedas conseguir a corto plazo. Tu
conoces mejor que nadie el estado de forma en
que te encuentras, no sobrevalores tus posibilidades.
Es mejor proponerse andar durante diez minutos
el primer día e ir aumentando hasta llegar
a 20 al final de la primera semana. Sin prisa
pero sin pausa.
- Busca el lugar y hora convenientes. Evita
las horas centrales del día y elige un
lugar que te sea fácilmente accesible.
Esto te ayudará hasta que cojas el hábito.
- Procura una compañía agradable.
Si haces que tu tiempo de ejercicio facilite
tu vida social o familiar te será mucho
más fácil poder mantenerlo.
- Elige una actividad apropiada y variada. Si
tienes problemas en las rodillas, no te empeñes
en la bicicleta. Busca algo que te entretenga,
te divierta y no te deje maltrecho. A muchos
les es más fácil cuando hacen
actividades distintas.
- Controla tu progreso. Esta es otra buena estrategia.
Anota tu actividad diaria (ver cuadro I), eso
te ayudará a continuar.
- Premia tus logros. Si al final de la semana
ves que has conseguido tu objetivo, vete al
cine, cómprate una planta o lleva a tu
familia de excursión.
CUADRO I
| Nada mejor para facilitar
la continuidad que controlar el progreso.
Este cuadro semanal, te servirá: |
| OBJETIVO: |
SEMANA: |
| |
Tipo de actividad |
Tiempo empleado |
Frec. Cardiaca alcanzada |
| LUNES |
|
|
|
| MARTES |
|
|
|
| MIÉRCOLES |
|
|
|
| JUEVES |
|
|
|
| VIERNES |
|
|
|
| SÁBADO |
|
|
|
Si eres algo más ambicioso, programa una
actividad aeróbica 3-4 días por
semana, esto es, un ejercicio de intensidad moderada
(Ver Tabla II) durante 20-30 minutos. Natación,
bicicleta, tenis, carrera, palas... son buenas
elecciones o, mejor, haz un poco de cada una de
ellas.
TABLA II
| EDAD |
FREC. CARDÍACA MÁXIMA/MINUTO |
INTENSIDAD DEL EJERCICIO |
| |
|
60% |
80% |
90% |
| 15 |
200 |
120 |
160 |
180 |
| 20 |
200 |
120 |
160 |
180 |
| 25 |
195 |
117 |
156 |
175 |
| 30 |
190 |
114 |
152 |
171 |
| 35 |
185 |
111 |
148 |
166 |
| 40 |
180 |
108 |
144 |
162 |
| 45 |
175 |
105 |
140 |
157 |
| 50 |
170 |
102 |
136 |
153 |
| 55 |
165 |
99 |
132 |
149 |
| 60 |
160 |
96 |
128 |
144 |
| 65 |
155 |
93 |
124 |
140 |
El mayor beneficio aeróbico se obtiene
trabajando a una intensidad del 60-80% de nuestra
frecuencia cardiaca máxima aconsejada.
En cualquier caso, por las especiales circunstancias
de estas fechas, no olvides lo siguiente:
- Evita las horas más calurosas del día.
- Viste ropa adecuada y cremas protectoras solares.
- El calentamiento previo y la vuelta a la calma
son indispensables para evitar lesiones y rendir
más. Haz estiramientos.
- Incluso si no tienes sed, bebe algunos vasos
de agua antes y durante el ejercicio (sorbos
cortos y frecuentes).
- Controla tus pulsaciones y nunca pases de
la Frecuencia Cardiaca Máxima Aconsejada
(Ver Tabla II).
- Después del ejercicio, las frutas y
las verduras frescas pueden ayudarte a seguir
reemplazando los fluidos perdidos.
- Recuerda que los alimentos ricos en carbohidratos
(cereales y granos, pasta, arroz, frutas y verduras)
nos van a proporcionar la energía que
necesitamos cada día.
SI TIENES MÁS DE 40 AÑOS Y NO ERES
DEPORTISTA HABITUAL, CONSULTA A TU MÉDICO
ANTES DE EMPEZAR CUALQUIER ACTIVIDAD FÍSICA.
DE VIAJE
El coche es el medio preferido de transporte
de los españoles. Es un buen sistema porque
se puede acceder a lugares a los que el tren o
el autocar no nos llevan. Pero conducir un automóvil
puede ser el acto más peligroso que realicemos
durante nuestras vacaciones.
Aunque en algunos casos no sólo depende
de uno mismo, hay muchas cosas que se pueden hacer
para evitar accidentes o situaciones peligrosas:
- Si vas a hacer un viaje, asegúrate
de estar bien descansado y despierto.
- No tomes medicamentos como antihistamínicos,
relajantes, antigripales, antihipertensivos,
etc., pueden causar somnolencia.
- Evita las horas de más sol y calor.
- Antes y durante el viaje, elige comidas ligeras
y refrescantes y elimina las bebidas alcohólicas.
- Recuerda que el cinturón de seguridad
reduce el riesgo de lesión o muerte en
un 57%.
- Asegúrate un suficiente aporte de líquidos
durante el viaje.
- Evita las discusiones y las situaciones de
tensión cuando estés conduciendo,
pueden distraerte o hacerte tomas riesgos innecesarios.
- No confíes en el café, si estás
realmente cansado no va a evitar que te duermas.
- Si te sientes cansado o adormilado, para en
un sitio seguro y toma una siestecita o, si
no vas sólo, deja que otro conduzca.
El ALCOHOL puede ser el mayor responsable de
los accidentes porque insidiosamente disminuye
la capacidad para tomar decisiones rápidas.
La única recomendación válida
es NO BEBAS SI TIENES QUE CONDUCIR, incluso una
cerveza o un vaso de vino pueden ser fatales para
algunas personas. Si, en cualquier caso piensas
que tendrás que conducir, no olvides lo
siguiente:
- No bebas con el estómago vacío.
Leche, queso o carnes grasas pueden retrasar
la absorción del alcohol.
- No tomes más de una copa por hora.
Alterna bebidas no alcohólicas.
- Una vez más, no dependas de la cafeína,
no contrarresta los efectos del alcohol.
- No mezcles alcohol con pastillas ni medicamentos.
- La resaca del día siguiente es igualmente
peligrosa porque las capacidades van a seguir
disminuidas.
En cualquier caso, recuerda:
- REDUCE LA VELOCIDAD.
- CUMPLE CON LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD.
- NO BEBAS Y CONDUZCAS.
- TEN TU VEHÍCULO A PUNTO.
INTOXICACIONES
En verano la temperatura ambiente es ideal para
la rápida multiplicación de los
microorganismos patógenos de los alimentos.
Ello, unido a la improvisación, el oportunismo
y los bullicios, eleva considerablemente los riesgos
de infecciones tóxicas.
Si no queremos que la salmonela, entre otras,
se convierta en la estrella de nuestras vacaciones,
presta atención a los siguientes consejos.
Si estás de viaje:
- Desconfía de los vendedores ambulantes
en las playas y de los puestos al borde de la
carretera, normalmente no tienen los permisos
necesarios ni las condiciones requeridas.
- Si preparas o compras algo para el camino,
evita las salsas, mayonesas, huevos, tortillas,
pasteles y, en general, los alimentos refrigerados.
- Lava bien las frutas y verduras, sobre todo
si las compras en la carretera.
- Piensa en las neveras portátiles como
una buena alternativa para el viaje.
Si comes fuera:
- Rechaza las carnes y pescados en los que se
pueda ver la sangre al cortarlos.
- Ten especial cuidado con los moluscos (ostras,
almejas, mejillones...) y los mariscos
- Desconfía de los precios de "saldo".
- Elude los bares donde las tapas estén
encima de los mostradores y no en frigoríficos.
- Evita todo tipo de mayonesas y salsas con
huevos no cocinados (salsas bearnesas, mousses,
etc.).
- Rechaza las tortillas en las que el huevo
no esté totalmente cuajado
En el mercado:
- Acude a tu vendedor habitual en el que confías.
- Utiliza tus sentidos para averiguar el estado
del alimento (olor, color, consistencia, etc.).
- Abre el cartón de los huevos para ver
si todos están bien. Rechaza los rotos
o descascarillados.
- Asegúrate de que los refrigerados (huevos,
lácteos) y congelados están en
el lugar adecuado.
- Deja los refrigerados y los congelados para
el último momento y elige los que estén
colocados más adentro o profundos.
- Después de la compra, ve directamente
a la casa y guarda cada alimento en su lugar
de conservación.
En la cocina:
- Sigue los consejos y tiempos de conservación
para los alimentos refrigerados.
- Lávate bien las manos y todos los utensilios
y superficies antes de manipular los alimentos.
- Lava cuidadosamente frutas, verduras, carnes
y pescados.
- Ten especial cuidado con las aves de corral,
pues pueden contaminar con facilidad el resto
de alimentos.
- Recuerda que el calentamiento o el cocido
insuficiente favorecen la contaminación.
- No dejes pasar demasiado tiempo entre el preparado
y el consumo. Cuidado al aprovechar las sobras.
PICOTAZOS Y PICADURAS
El verano llegó, y con él los insectos
y otros bichos semejantes. Algunos tienen pánico
declarado a la fauna veraniega, y no es para menos
si se tienen reacciones alérgicas. Pero
cuando llega el picotazo, hay todavía mucho
que se puede hacer.
Picaduras de insectos:
Con unas pinzas, intenta quitar el aguijón
del lugar de la picadura y limpia la zona con
desinfectante. Para prevenir o reducir la inflamación
y el dolor, aplica hielo (no directamente sobre
la piel) o una pasta de bicarbonato.
A veces, lo que para algunos supone sólo
alguna incomodidad y ligera molestia, para otros
se convierte en una auténtica reacción
alérgica que hay que tratar de inmediato.
Si después de una picadura notas dificultades
respiratorias, inflamación de los labios
o la garganta, mareo, confusión, taquicardia
o urticaria, acude de inmediato a un servicio
médico de urgencia.
Otras veces la reacción se manifiesta
por náusea, contracturas intestinales,
diarrea e inflamación de la zona de la
picadura.
Picaduras de arañas:
Sólo unas pocas especies de arañas
son peligrosas para los humanos, pero por si acaso,
más vale estar prevenido. Muchas picaduras
de araña pasan desapercibidas al principio,
pero en pocas horas la zona empieza a inflamarse
y a veces aparecen problemas respiratorios. Se
puede colocar una bolsa de tela con hielo o paños
de agua fría en la zona, pero nuestro mejor
consejo es que busques ayuda médica cuanto
antes.
Las moscas:
Aunque hay varios tipos, las típicas moscas
negras son las que nos van a afectar más
en verano. Una "buena" mosca lleva consigo
una gran cantidad de gérmenes patógenos
tanto en su superficie como en su interior. Los
que están en el exterior mueren en dos
horas por el calor, pero los que están
en su intestino son más fácilmente
transmisibles al hombre.
El mejor medio de controlar a estas criaturas
es cuidando las basuras y desperdicios. Los cubos
deben estar siempre tapados y en lugares frescos,
sobre todo en verano, para que no se descompongan
rápidamente. Deben mantenerse poco tiempo
en el hogar y envueltos en bolsas de plástico
aislantes. Los insecticidas en el hogar no son
una buena solución. No abuses de ellos.
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