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Papel de la concentración en
el deporte
Jacobo Reyes Martos. Licenciado en Psicología
y Pedagogía.
Son varias las disciplinas que contribuyen con
sus aportaciones a una elevación del nivel
de rendimiento deportivo: médicas, biomecánicas,
fisiológicas... y también psicológicas
e incluso las pedagógicas
El caso concreto de la concentración se
puede conemplar en una dimensión Psiconeurosensorial,
interviniendo en diferentes procesos que determinan
la actividad física y el rendimiento deportivo
y que podrían resumirse, no sin una excesiva
simplificación, en:
1.- Asimilación y aprendizaje de las destrezas
y de la técnica (aspecto psicopedagógico).
2.- Asimilación y ejecución de la
estrategia en los deportes en donde esto se requiere
(aspecto psicológico).
3.- Frecuencia e intensidad de las respuestas
motrices así como velocidad en los tiempos
de reacción ante los estímulos implicados
en la actividad deportiva (una salida en natación),
y que puede ser determinante en pruebas de corta
duración como las de velocidad (aspecto
psiconeurosensorial).
4.- En beneficio del desarrollo personal del deportista
para favorecer su equilibrio personal ante las
situaciones de tensión que suele implicar
la actividad competitiva.
Desde este punto de vista se podría considerar
como una herramienta que podría utilizar
el sujeto para aplicarla de modo polivalente ante
las diferentes situaciones de la vida cotidiana.
El punto uno podría ir muy relacionado
con los aspectos motivacionales, sobre todo según
los estadios madurativos y evolutivos en que nos
encontramos; pero los apartados dos, tres y cuatro
van más conectados a procesos de autocontrol
de la conducta del sujeto.
Por lo tanto, a la hora de analizar los pasos
para conseguir un determinado resultado deportivo,
debería efectuarse un análisis desde
el punto de vista físico, anatómico
y antropométrico, biomecánico y
técnico y también psicológico
(se sobreentiende que que en este caso nos referimos
al deporte de competición). En el caso
de que los apartados iniciales no presentaran
problemas resaltables, se debería analizar
el aspecto psíquico para investigar si,
por ejemplo, los problemas en la asimilación
de un gesto o de rendimiento físico, derivan
de algún aspecta de esta última
índole.
Por supuesto el tema de la concentración,
que aquí se trata, es un tema de incidencias
puntual aunque muy significativo en el ámbito
del rendimiento físico en concreto (también
es relevante en el rendimiento intelectual además
de que normalmente ambos campos se interrelacionan).
Suponiendo que el problema pudiera afrontarse
desde el punto de vista de esta concentración,
aún habría que analizar dentro de
qué área nos movemos: ¿asimilación
y aprendizaje?, ¿estrategia y toma de decisiones?,
¿tiempos de reacción?, ¿control
emocional?.... Una vez delimitado, esto exigiría
nuevas técnicas específicas a aplicar
en cada caso, que en ocasiones sólo podrían
ser correcta y exitosamente aplicadas si van supervisadas
directamente por un psicólogo o pedagogo.
A menudo, los rituales de un calentamiento precompetitivo
tienen una función inconsciente en la que
interviene tanto la puesta a punto física
del deportista, como el facilitar el cerebro un
estado de libre disposición y de óptima
activación cortical, que le permita estar
más receptivo y distendido para poder captar
los estímulos del mundo exterior (tambíen
los provenientes del propio organismo) y poder
analizarlos, elaborar una decisión y una
orden y enviarlas lo más rápidamente
posible a los músculos para la ejecución
de todos los movimientos previamente entrenados
durante meses o años. En este sentido podría
ser muy interesante que el entrenador pudiera
aprovechar esta faceta para desarrollar esta cualidad
y aptitud en el deportista.
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