|
Los centros de alto rendimiento
y la natación
Juan Toledano Galera. Entrenador Superior de natación
y técnico del C.N.Jaén.
Durante los úlimos años, en el
mundo de la natación, nuestra natación,
se ha tenido ocasión de comprobar el gran
interés mostrado por cada federación
territorial, por convencer a nadadores jóvenes
y clubes de natación para que enviasen
a sus mejores nadadores y nadadoras a centros
de este tipo. En Andalucía, hasta hace
poco, existía el Centro "Cerrado Calderón",
ubicado en Málaga, lugar al que ya el Club
Natación Jaén tuvo ocasión
de enviar a algunos de sus mejores nadadores de
entonces. La experiencia tuvo aspectos positivos
y otros no tanto Entre los primeros la mejora
del rendimiento fue evidente, sobre todo en ciertos
casos; entre los segundos, fue evidente el hecho
de que la carrera deportiva de algunos de esos
chicos se vió acortada por un trabajo desproporcionado,
o mejor dicho, por una relación sacrificio-resultados
desequilibrada, y no hablo exactamente de aspectos
estrictamente deportivos, sino que aquí
ya cabe hacer consideraciones de tipo humano.
Desde entonces el C.N.J. no ha prohibido el acceso
a sus nadadores a esos centros si ese era su deseo,
pero tampoco lo ha propiciado, y desde entonces
no ha vuelto a tener chicos o chicas en esos centros.
Ahora el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de
Sierra Nevada, en Granada, ha venido a sustituir
a aquel, y nuevamente, se ofrece la posibilidad
de que los clubes y nadadores soliciten becas
para entrenar allí. Hasta ahí todo
normal, y ante ese ofrecimiento uno lo intenta
o lo deja pasar, como en nuestro caso. Sin embargo,
cuando se insiste con cierta impertinencia por
vías no oficiales en que determinado nadador
o nadadora del C.N.J. debería estar el
CAR, pasando por alto no solo la opinión
del equipo técnico del mismo, sino los
propios deseos del nadador-a en cuestión,
puede decirse que se está ejerciendo una
presión, que si bien no dudando de su posible
buena intención, si que hay que tildar
de desacertada e inoportuna.
El CAR de Sierra Nevada se está vendiendo
como la "panacea" del deporte en general
y de la natación en particular, entre otras
cosas porque está situado en altitud. A
ello contribuyen sin duda las noticias propiciadas
por las pretemporadas que determinados equipos
ciclistas o atletas de diversa consideración
realizan en altura, presumiblemente por el mejor
y mayor rendimiento deportivo que se obtendrá
después. La Federación Andaluza
de Natación se ha subido a este moderno
carro del rendimiento deportivo y propicia que
sus deportistas entrenen en altura. Con respecto
a la natación, y a lo que más directamente
nos concierne, a los nadadores del C.N.J., quisiera
sin embargo, hacer algunas reflexiones. Primeramente
dejar muy claro una cuestión que no admite
discusión entre nosotros: antes la persona
que el deportista, y yo como entrenador tengo
el deber y el derecho, de velar por ambos, pasando
por alto los efímeros triunfos a costa
de lo que sea, tanto suyos como deportista como
mios como técnico. Si tengo el convencimiento
de que el máximo rendimiento se ha de alcanzar
cuando la madurez física y psiquica de
un deportista sea evidente, no puedo aceptar que
nadadores jóvenes (14, 15, 16 años)
se les lleve tan precozmente a un centro de alto
rendimiento, donde el trabajo en volumen y en
intensidad, para estos niños y niñas
aún, algún día se considerará
como una forma más de explotación
infantil. Y aun concediendo que sus resultados
deportivos pueden mejorara enormemente, aun cuando
ello pudiese desembocar en obtener un campeón
nacional, tengo que decir que el sistema no es
el adecuado.
No puede "sacarse" a un chico o chica
de 14 años años de su casa, de su
familia, de sus amigos, de su entorno, y enfrentarlo
a un sistema de trabajo y sacrificio puro y duro,
en aras de una mejora personal futura que, realmente
esconde una más que dudosa política
deportiva de detección de talentos y explotación
de los mismos,para poder contar al final del proceso
con unos cuantos campeones que justifiquen el
invento, y a los que se quedaron por el camino,
"que así es el deporte".
En mi opinión el CAR sería bueno
para nadadores que alcanzada cierta madurez, en
edad universitaria por ejemplo, pudiesen asistir
e esos entrenos exigentes con la ayuda y comprensión
oficial pertinentes: costeando los estudios universitarios
que esos no son gratuitos como los de secundaria;
garantizando que su permanencia en el Centro no
estará sujeta a diversos avatares de la
fortuna por los que un nadador puede quedar fuera
de la beca en tanto se estime que no da los mínimos
pasando por encima de cuestiones de tipo humano,
y asegurando, por contrato, que tiene garantizado
un tiempo mínimo de ermanencia en el centro,
ya que el rendimiento segun dicen lo buscan a
largo plazo; facilitando así mismo en las
instancias oficiales pertinentes, que un deportista
pueda compaginar sus estudios con su entreno,
sin que recaiga en su propia decisión personal
el dejar de lado uno u otro. Entre otras cosas.
Y hasta entonces parece más lógico
ayudar realmente a los clubes a disponer de instalaciones
y medios para trabajar con una buena base, sin
exprimirles la economía con cuotas por
licencias de escándalo para lo que a cambio
reciben los clubes de esa federación, la
que presumiblemente está para servirles.
Por otro lado, una cuestión también
fundamental. Entrenamiento para chicos tan jóvenes
en altura y durante tantos meses, ¿como
y para que?. La literatura especializada sobre
el entrenamiento en altura es escasa y mucho más,
aplicada a la natación, y en cualquier
caso, la existente está en "mantillas"
o más bien en "ascuas", pues
no parece existir una correspondencia entre los
beneficios teóricos que deberían
obetenerse y los reales. Desde un punto de vista
fisiológico, se han demostrado claramente
las adaptaciones que sufre el organismo cuando
realiza trabajo en altura, pero no parece tan
claro que ese organismo mejore su rendimiento
cuando vuelve a trabajar a nivel del mar, por
ejemplo (McArdle, Katch y Katch, 1986). Por otro
lado, parece tener importancia entrenar a una
altura u otra, no siendo lo mismo hacerlo a 2300
m que a 3000 m, sin que estén claras las
ventajas de una u otra (Lamb). Por último,
las individualidades son determinantes a la hora
d eque un deportista se adapte mejor que otro
a la altitud, y muy posiblemente tambien la edad
tenga importancia en ello. Por eso cabe hacerse
algunas preguntas: ¿es lo mismo que entrene
un chico o una chica de 14-15 años en altura
que un adulto de 20-25 años?, ¿da
igual que entrenen a 2000 m que a 3000 m?, ¿es
indiferente que entrenen un mes o dos seguidos,
o que lo hagan nueve o diez?, ¿que se puede
esperar de esas condiciones de trabajo propuestas
en Sierra Nevada?, ¿hay experiencias similares
en natación, o en realidad se va a experimentar
con nuestros nadadores?.
La Federación no da estos datos; se limita
a convocar la solicitud de becas en régimen
de alojamiento y pensión completa, entrenamiento
en las instalaciones y servicios del CAR, y estudios
facilitados en el centro escolar público
de Bonachil (sic), que dista bastantes kilómetros,
y por que carreteras, de las instalaciones, si
es que la circular de la FAN se refiere a Monachil.Y
lo hace en estos términos y garantías
"los nadadores seleccionados recibirán
escrito detallado de las condiciones en las que
se les concede la Beca, así como, un contrato
de la FAN que deberá ser firmado por el
padre o tutor y el club, en el que figurará
el compromiso que se adquiere con la petición
de la beca". O sea, que se solicita a ciegas
y el compromiso es del deportista, su familia
y el Club, pero el de la Federación parece
limitarse a levar al niño al centro público
más cercano y no dejarlo morir de hambre
y frío. No lo dice, pero al menos si se
que los técnicos que están con los
chavales tratan de hacerlo lo mejor posible, aunque
no hay que olvidar que están allí
también gracias a la FAN. Llegados a este
extremo cabría preguntarseque esconde realmente
el deporte de élite; si los hechos recientemente
conocidos relativos a las gimnastas españolas
de rítmica no son la punta del iceberg
que pueden estar consolidando unos federativos
que en medio de la confusión de su carácter
público-privado, pueden hacer de su capa
un sayo.
Por último un aviso para navegantes: dejen
en paz a los nadadores del CNJ; este Club tiene
su propia personalidad y una línea de trabajo
públicamente reconocida y aceptada por
todos los que lo integran. En Jaén ya hay
más donde escoger. Pruébese por
ahí a ver si cuela, y prediquen con el
ejemplo quienes pretende marear a los nuestros.
|