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Planificación y fisiología
Francisco Soto Más. Licenciado en Medicina.
Muchos deportistas se preocupan cuando llegan
las vacaciones, piensan que van a perder la forma.
Esto puede suceder si no organizamos nuestro reposo,
pero un periodo de descanso es imprescindible
porque permite recuperar y evitar alteraciones
biológicas resultantes de la sobrecarga
de entrenamientos.
Los nadadores de los EE.UU. no descansan nunca
más de 4 semanas seguidas, ya que se ha
demostrado que con más tiempo se produciría
la pérdida de las adaptaciones que se habían
obtenido durante la temporada. Esto supondría
que una gran parte de la temporada siguiente se
invertiría en recuperarlas, no en mejorarlas.
También es cierto, y esto losabemos por
experiencia, que ningún deportista puede
estar más de tres u cuatro días
sin hacer ningún tipo de actividad física,
por eso es necesario organizar el reposo. Nadar
tres dias a la semana, una vez al día,
debe ser suficiente para manteber algunas adaptaciones
al mismo nivel que en temporada. Otros, saturados
de agua, quizá prefieren adoptar alguna
forma de entrenamiento en tierra. La carrera contínua
por el campo o en pista, el ciclismo, el tenis,
etc., sirven para mantener determinadas funciones
caridorespiratorias si se realiza un trabajo mínimo
de 45 minutos y 3 días a la semana, si
bien, las adaptaciones específicas musculares
quizá puedan perderse en parte.
Ahora nos toca comenzar de nuevo, es la hora
de planificar la nueva temporada. Este es un trabajo
detallado porque la natación, con sus temporadas
corta y larga, exige a los competidores el máximo
de sus posibilidades en muchas ocasiones.
La planificación se hace teniendo en cuenta
las metas lejanas y las cercanas. Por lo general,
los deportistas de alta competición hacen
una planificación por cuatro años
-lo que dura un ciclo olímpico- y dentro
de él, se fijan las metas anuales. En un
Club normal, con gente de entre 7 y 18 años,
las cosas han de plantearse de forma distinta.
No se puede programar por separado cada una de
las categorías ni cada una de las temporadas,
eso no tiene sentido. El entrenador de los promesas
ha de pensar, primero en lo que tiene en esos
momentos -jóvenes a los que desarrollar
todas y cada una de sus cualidades físicas-
y, segundo, lo que tiene que dejar al entrenador
encargado de los infantiles. Así sucesivamente
podríamos seguir con cada categoría.
Esto supone una planificación en común
entre los entrenadores de las distintas etapas
por las que pasa el nadador.
La forma organizativa del entrenamiento deportivo
varía mucho. Cada deporte tiene sus formas
y medios especiales de entrenamiento, sin embargo,
existen algunas reglas pedagógicas y fisiológicas
que deben de ser respetados siempre. Un esquema
básico sería el siguiente:
1º Parte introductiva. En ella se anuncia
el programa de ese día.
2º Parte preparatoria. Es el calentamiento,
biológicamente asegura la preparación
graduada del organismo para los esfuerzos que
seguirán. El calentamiento tiene la meta
de engranar el trabajo las grandes funciones,
la cardiovascular y respiratoria sobre todo, y
de cambiar las propiedades intrínsecas
de los músculos y las articulaciones: aumenta
la elasticidad muscular y de los ligamentos facilitando
movimientos más amplios, mejora la estabilidad
neuromuscular y perceptiva hasta llegar a u óptimo
de máximo rendimiento.
3º Parte fundamental: Tiene bilológicamente
la meta de solicitar intensamente todas las funciones
del organismo mejorando así el grado de
entrenamiento y, pedagógicamente, es la
parte en donde se llevarán a cabo los objetivos
propuestos (enseñanza, perfeccionamiento,
preparación física, etc.).
4º Parte final: Fisiológicamente corresponde
al decrecimiento del esfuerzo físico y
pedagógicamente al balance de la sesión.
La preparación física completa
comprende la preparación general y la especial.
La general tiene la meta de desarrollar multilateralmente
las aptitudes físicas y formar hábitos
motricies que contribuyen a la asimilación
de los hábitos de la rama deportiva respectiva,
en tanto que la preparación física
especial educa las cualidades físicas en
forma específica según las necesidades
de cada uno de los deportes. La preparación
física es la base de la preparación
técnica y ésta a su vez, es fundamento
para la táctica.
Un problema de suma importancia para los deportistas
y los entrenadores es la sucesión de lo
ejercicios dentro de la parte fundamental. Si
pensamos desarrollar en un entrenamiento todas
las cualidades y ejercitar todos los elementos
técnicos del respectivo deporte, la sucesión
de los ejercicios sería:
- Formación de los nuevos hábitos
técnicos (destreza).
- Desarrollo de la velocidad.
- Ejercitar la destreza.
- Desarrollo de la fuerza.
- Desarrollo de la resistencia.
La base fisiológica de lo dicho con anterioridad,
consiste en el hecho de que después del
calentamiento, el organismo tiene la excitabilidad
neuromuscular óptima y la máxima
receptibilidad para los ejercicios de enseñanza
de los nuevos elementos. En estado de cansancio,
estas cualidades fisiológicas disminuyen.
Así mismo, el desarrollo de la velocidad
se entrena después de un buen calentamiento,
en los primeros minutos de la parte fundamental,
evitando hacerlo al final, cuando el organismo
ya está cansado.
No se enseñarán nuevos elementos
y no se entrenará la velocidad después
del ejecicio de fuerza y resistencia, ya que los
dos tipos de ejercicios entorpecen los movimientos
por la disminución de la precisión
y la coordinación de los mismos y también
por el aumento del umbral de la excitabilidad
neurouscular.
Aproximadamente en la primera mitad de la parte
fundamental se colocan ejercicios (las repeticiones)
para el perfeccionamiento de la técnica.
Al principio se darán los ejercicios más
sutiles, de más precisión y velocidad,
y al final en los que predomina la fuerza, así
como ejercicios en donde se necesita gran concentración
psicológica.
El último lugar, en el tiempo, lo ocupará
la educación de la fuerza y de la resistencia,
que movilizará todos los recursos energéticos
de los deportistas.
Sólo pretendo justificar fisiológicamente
algunos conceptos esenciales, ya que son los entrenadores
los que mejor saben planificar la temporada y
las sesiones de entrenamiento. Nuestra misión
es la de aconsejar y vigilar los efectos que ese
entrenamiento está produciendo en el deportista,
por eso es imprescindible mantener el triángulo
que forman entrenador-médico-deportista
a partes iguales y, entre los tres, programar
y planificar la temporada. Las misiones están
perfectamente definidas, intentemos hacer un trabajo
en común que a todos beneficia.
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